¿Se podrían expresar los sentimientos de toda una vida, en
única sola una hoja de papel? Creo que no, pero lo que si se ahora, es que
debemos expresar lo que sentimos todos los días y en cada minuto de nuestra
vida.
Lo hermoso de este libro es que después de leerlo te das
cuenta de todas aquellas
situaciones de tu vida, a las que
regresarías y cambiarías. Y en toda aquella gente que quieres y que
por circunstancias de la vida, nos
alejamos sin más.
Es curioso, cuando me
lo iba leyendo automáticamente subrayaba aquellas frases en las que me sentía
identificada o me parecía que tendría que recordar eternamente. Las
reflexiones sobre el libro han sido muy
enriquecedoras y a la vez me han hecho
sufrir porque me daba cuenta de todos los errores cometidos y en aquellos miedos que tendría que superar,
y que me suponen un esfuerzo extra. Pero siento que debo esforzarme cada día
para aprender a comunicarme y así poder ayudar a los que me rodean e
incluso a mí misma, y es porque siempre he tenido una fuerte curiosidad sobre estos temas. Ya
que siempre me ha costado mucho o eso creo relacionarme con los demás, o es porque siempre he
tenido la sensación de
reprimirme muchas cosas.
Ahora comprendo que para tener una buena comunicación
primero está en la voluntad de cada uno.
Para comunicarnos correctamente primero tenemos que ser
nosotros los que tenemos que cambiar. Ya que el problema puede que esté en
nosotros mismo y a su vez mejoraremos nuestra comunicación con los
demás.
Es un libro muy fácil
de entender y complicado
de emplear ya que los ejemplos de
la vida son la mejor lección, pero si lo queremos aplicar, entonces se transforma en una lucha
en la que tenemos que batallar toda la
vida.

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